Ecosistema de educación flexible para instituciones
Formación integrada al trabajo diario, con evidencia de lo que cambió
Rutas a la medida que llegan directo al puesto de trabajo, en el celular o la computadora, sin interrumpir la jornada. Y un reporte de lo que cada persona aprendió, aplicó y aportó.
Un reporte para dirección, acreditadoras o financiadores
Los resultados alimentan el siguiente diagnóstico
Presencia
Programas activos en siete países
Colombia
Guatemala
México
República Dominicana
Perú
El Salvador
Ecuador
Siguiente: tu país
Respaldo
Aliados que nos respaldan
El problema real
La formación compite con el trabajo, y el trabajo siempre gana
Un curso que exige una plataforma más, un horario aparte y una hora seguida frente a la pantalla se termina a medias. Y lo que no se termina no deja evidencia: acreditadoras, financiadores y directivos ya no aceptan asistencia como prueba de que funcionó.
Formación aparte del trabajo
Otra plataforma, otra contraseña, otro horario
Se mide cuántos entraron y cuántas horas cursaron
Termina en un certificado que nadie puede defender
Formación en el trabajo diario
Llega al teléfono que ya usan, entre una tarea y otra
Se mide qué aprendió y qué aplicó cada persona
Termina en evidencia de lo que cambió
La formación llega al celular, donde la gente ya está.
Lo que está en juego
Cada curso sin evidencia es presupuesto difícil de defender el próximo año
Lo llamamos formación invisible: cursos que se entregan fuera del trabajo, se terminan a medias y no dejan rastro de lo que cambió
Para tu institución
Baja finalización y ningún dato de aplicación
Se sabe quién entró, pero no quién cambió su forma de trabajar.
Para ti
Resultados que nadie cree, o que no puedes presentar
Y la formación es la primera partida que se recorta cuando aprieta el presupuesto.
Para tu gente
Tiempo invertido en cursos que no le sirven
Las personas merecen formación útil, y las instituciones merecen saber si sus recursos generaron cambio.
Por qué sí la terminan
La formación va a donde tu gente ya trabaja
Lecciones de 3 a 7 minutos que caben entre una tarea y otra. Cuatro piezas hacen posible que la formación ocurra en el trabajo diario, y por eso hay evidencia que mostrar.
Rutas a la medida
Cada ruta parte del diagnóstico de tu gente, no de un catálogo. Por perfil, por brecha y en tu lenguaje.
Por WhatsApp
Sin instalar nada ni recordar contraseñas nuevas. La lección llega donde ya están conversando.
Plataforma propia
Video, audio y retos prácticos que también miden. Los datos son tuyos y nuestros, no de un tercero.
Multicanal
Correo, Slack y la plataforma que ya tiene tu institución. Convive con ella, no la reemplaza.
Vívelo como tus participantes: recibe una lección de prueba
Recomendación: reforzar la aplicación en 23 participantes con una ruta corta de práctica.
La evidencia
Formación que se puede demostrar
Cuatro preguntas que respondemos por cada participante. Las resume el Índice ADAV, nuestro marco de medición, y llegas tan lejos como tu institución quiera: desde lo que aprendió hasta lo que cambió en el indicador que elijas.
A
¿Aprendió?
Microvalidaciones al cerrar cada lección.
D
¿Demostró?
Retos prácticos evaluados con rúbrica.
A
¿Aplicó?
Evidencia en su trabajo, validada por su líder.
V
¿Valorizó?
El indicador acordado, antes y después.
Para quién
Cada institución rinde cuentas distinto. Medimos lo que tú necesitas mostrar
Universidades
El reto: educación continua y extensión que tienen que demostrar resultados ante acreditadoras.
La evidencia: resultados de aprendizaje por competencia, listos para procesos de acreditación.